La alta concentración de hierro que tienen las heces actúa como fertilizante para las algas, que así mejoran su capacidad de absorber dióxido de carbono

Un estudio publicado por los investigadores de la División Antártica Australiana afirma que el excremento de ballenas puede contribuir en la lucha contra el cambio climático ya que actúa como fertilizante de las aguas oceánicas, mejorando su capacidad de absorber dióxido de carbono por medio de las algas marinas.
EL PODER DEL HIERRO
Años atrás se planteó la hipótesis de que las ballenas excretan el hierro que consumen del krill (crustáceo planctónico), su principal fuente de alimento, pero nadie la había comprobado hasta ahora.
“Lo que nosotros hicimos fue analizar un número de muestras de heces y descubrimos que, en efecto, tenían una gran concentración de hierro”, le dijo a BBC Mundo Steve Nicol, uno de los coautores del estudio. Este hallazgo no sorprendió a los científicos, lo que sí impacto fue el alto grado de concentración que tenía: 10 millones de veces más que en las aguas antárticas.
El hierro estimula el rápido crecimiento de las algas. “La función de las ballenas es transformar el hierro que contiene el krill en excremento, que, como es una suerte de líquido, puede ser fácilmente absorbido por las algas, que son las encargadas de absorber el CO2 del océano”, explicó el investigador.
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Si bien la investigación pone de manifiesto el rol de los grandes mamíferos marinos en el control de la producción de algas, y por tanto, su influencia en el cambio climático, los expertos dejaron en claro que su contribución es limitada y aún no se tiene información precisa sobre cuánto CO2 realmente absorben.
La Comisión Ballenera Internacional se reunirá en junio para discutir una propuesta para regular la caza de ballenas en los próximos diez años. Antes de la caza comercial de ballenas, el océano era un ecosistema mucho más limpio.
http://elcomercio.pe/noticia/469436/excremento-ballenas-podria-ayudar-combatir-calentamiento-global
